El tratamiento más adecuado es multimodal, permitiendo abarcar diferentes modos de actuación y multidisciplinar, ya que es necesaria la intervención de diferentes profesionales (neuropediatra, psicólogo, psicopedagogo, logopeda, etc.).
La estrategia de intervención es específica para cada familia y para cada niño, en función de sus peculiaridades.
La línea de actuación engloba:
El TDAH ocasiona un impacto en la familia que puede producir un incremento de tensiones entre los miembros de la misma. Las asociaciones de padres tienen aquí un papel fundamental proporcionando un mejor conocimiento del trastorno, prestando apoyo para paliar y afrontar con más garantías las dificultades, favoreciendo el contacto con otros padres que tienen las mismas inquietudes etc.
Existen diferentes tipos de medicamentos que pueden ayudar a:
En determinados casos el especialista aconseja el tratamiento farmacológico, pautando individualmente para cada niño el tipo y la dosis del fármaco a utilizar y modificándolo en función de las circunstancias del paciente.
Esta línea de actuación se perfila actualmente como la mejor opción, pero para obtener los mejores resultados es absolutamente necesario que padres y profesores sigan las mismas directrices y trabajen de forma coordinada y en contacto continuo.