Todavía no se sabe con exactitud cuál o cuáles son las causas del TDA-H, pero existen algunas teorías que intentan aclarar su origen:
Herencia/ Genética: se ha observado en un elevado número de casos que los padres biológicos también manifestaron el trastorno en su infancia o siguen manifestándolo de forma residual.
Biológica: se ha comprobado que existe un desequilibrio en las sustancias químicas cerebrales que se encargan de trasmitir los mensajes (neurotransmisores) en las zonas cerebrales donde se regula la atención, el movimiento y el proceso de autocontrol/ inhibición.
Otras causas: en algunas ocasiones pude ser debido a problemas durante el embarazo, complicaciones en el parto, bajo peso o prematuridad, consumo de drogas, alcohol o tabaco durante la gestación.
La combinación de las dos primeras teorías parece ser la causa más probable en la mayoría de los casos de TDA-H. Lo que sí parece estar claro para los investigadores es que ni el tipo de alimentación, ni el estilo educativo familiar son causas de TDA-H.
Aunque un ambiente desorganizado y carente de normas puede favorecer el agravamiento de los síntomas.